Ruinas del Convento del Hoyo (Gata)

Iglesia del Convento del Hoyo.
Detalle del ábside y su bóveda parcialmente derruida

Si hay un lugar especial en la Sierra de Gata es la cuenca alta del Arroyo del Convento, la parte superior de su valle, donde entre un bellísimo bosque autóctono se esconden las hermosas ruinas de uno de los monumentos más emblemáticos de la Sierra: el Convento del Hoyo. Así conocemos todos al monasterio franciscano de Nuestra Señora de Monteceli, nombre demasiado ampuloso y recargado que no parece concordar con unas ruinas perdidas en medio de ninguna parte, rodeadas de naturaleza, olvidadas y abandonadas, que piden a gritos ser tratadas con la sencillez que destila su bonito entorno.

Bosques que rodean el monasterio

El camino en las cercanías del Convento del Hoyo

El convento está en lugar paradisíaco, rodeado de un denso bosque de alcornoques, madroños, robles y castaños, y se accede a él por una pista que recorremos tras andar algo menos de dos horas desde el pueblo de Gata y cruzar el precioso valle del río San Blas y su puente viejo. Después de abandonar el valle de San Blas el bosque de pinar lo ocupa todo, por eso sorprende gratamente al viajero que en las cercanías del convento el paisaje cambie y pase a estar ocupado por el bosque autóctono.


Un ramal del Arroyo del Convento junto al monasterio

Entrada lateral de la Iglesia del convento vista entre la vegetación

Vista general de la iglesia

Detalle de la iglesia

Vista de la nave de la iglesia

He visitado en dos ocasiones el convento. En la primera ocasión no llevaba cámara, en la segunda sí, y de ese día de comienzos de febrero son estas fotos. Reconozco que la luz invernal, el bosque desnudo, sin la fogosidad de la primavera, la fina lluvia persistente de ese día, hicieron de mi última visita un momento mágico. Pasé más de una hora deambulando por las ruinas de un monasterio fundado en el siglo XIV, aunque su actual fábrica data de la segunda mitad del siglo XVI. Fue un placer recorrer sus paredes maltrechas, sus arcadas aún en pie, levantar la vista hacia la bóveda del ábside de la iglesia, que todavía se conserva retando al paso del tiempo; y fue gustoso moverse entre esas viejas ruinas mientras escuchaba el rumor cercano de uno de los arroyuelos que poco después se unen para formar el Arroyo del Convento, pensando en esos monjes que tuvieron el acierto de buscar un lugar tan especial para asentar su cenobio.


Arcadas del claustro

Arcadas del claustro

Arranque de un arco caído junto a la iglesia

Entrada lateral de la iglesia,
con contrafuerte a su lado

Son ruinas con indudable aureola romántica, en un lugar retirado entre montañas, cargado de historia, en penoso estado de conservación, donde la invasión que la naturaleza ha hecho de un espacio tiempo atrás humanizado ha dejado desfigurada la huella del hombre. Ese día de invierno, mientras hacía fotos y recorría los vestigios del monasterio, tenía sentimientos encontrados: gozoso por estar allí pero también inquieto, porque la sensación de soledad era muy intensa.


Vista de la iglesia desde el exterior

Alcornoque entre las ruinas del convento

Alcornoques entre las ruinas del convento



4 comentarios:

  1. viendo tu video me han entrado ganas de saber más sobre ese monasterio y por supuesto de visitarlo......la música muy evocadora!

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  2. Gracias por tu comentario. Cuando quieras lo visitamos, aunque el otoño y el invierno son las mejores épocas. Un abrazo

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