Días lluviosos de comienzos del otoño en los bosques de Gata








Las primeras lluvias intensas del otoño cambian el paisaje de la Sierra, la tierra parece otra y los árboles no son los mismos después de varios meses de duro estío. Rejuvenecidos por las aguas revitalizadoras de octubre, los bosques se muestran con todo su esplendor, preparando ya la llegada de ese noviembre mágico lleno de ocres, amarillos y rojos. Los días centrales del otoño, a mediados de noviembre, son la joya de la corona, pero estas primeras jornadas lluviosas de octubre son una magnífica presentación de lo que luego nos deslumbrará. 

Algunos años el agua se demora y la tierra se muestra impaciente, harta de calor y sequía, deseosa del líquido elemento sin el que nunca podrá mostrar sus mejores galas. Estas fotos están hechas uno de esos años, cuando las altas temperaturas tardaron en irse y el agua mucho en llegar, hubo que esperar con paciencia a que a finales del mes de octubre por fin el paisaje cambiara. En esos días lluviosos de comienzos de otoño los bosques que rodean Gata son especiales y yo nunca falto a mi cita, recogiendo castañas bajo una pertinaz lluvia mientras devoro el paisaje sobrecargado de belleza. No sé a donde mirar ni que recoger en mi cámara, todo es bonito  en un lugar donde las nubes bajas diluyen el bosque entre una espesa niebla que lo convierte en fascinante y misterioso.




























2 comentarios:

  1. Magníficas instantáneas del soberbio paisaje otoñal que regala la Sierra de Gata, y redacción apasionante que nos permite trasladarnos a tan hermoso lugar por estas fechas, a los que estamos en la capital de España, contemplando la lluvia a través de la ventana. Muchas gracias por compartir Juan Carlos. Un abrazo.

    ResponderEliminar